Skip to main content

Típico, luego de almorzar en el centro comercial te diriges a depositar los residuos sólidos en las respectivas canecas; cuando llegas, no sabes en cuál de todas ponerlos, ya que, aparentemente, no aplica en ninguna de las categorías que te muestra el letrero, así que decides verterlos en la caneca de residuos no aprovechables y te alejas un poco pensativo, pues sabes lo mucho que ayudas al planeta con la correcta separación de los residuos.

Por eso, en esta lista te queremos contar seis cosas básicas que debes saber sobre cómo separar y manejar de manera adecuada los residuos desde el lugar de origen.

1. Sé consciente de la importancia de separar correctamente los residuos

El buen manejo de residuos trae consigo muchos beneficios; estamos seguros de que cuando los conozcas, te motivarás a separarlos adecuadamente, esto no te toma más de cinco minutos.

    • Beneficios ambientales: cuando empiezas a preocuparte por reutilizar lo que te sirve, empiezas a consumir mucho menos, contribuyendo así a disminuir el gasto de recursos naturales para producir nuevos objetos. Además, se aumenta la vida útil de los rellenos sanitarios. En Colombia, por ejemplo, a más del 7.5% de los rellenos ya se les acabó la vida útil.
    • Beneficios económicos: al utilizar los residuos sólidos como materia prima, se reducen los costos de producción. Por ejemplo, el aluminio es mucho más rentable reciclarlo, que procesarlo desde cero. De igual manera, si te tomas el tiempo de reutilizar el vaso de la mermelada para hacer alcancías, ganarás tú y el planeta; todo es cuestión de creatividad.
    • Beneficios sociales: además de evitar problemas de salud, se mejora la calidad laboral de las personas que se encargan de reciclar y recuperar este tipo de desechos. Por otra parte, se motiva a grupos ambientales a trabajar con aquellos residuos que se pueden volver a utilizar.

2. Ten como filosofía las “tres erres”: Reduce, Reutiliza y Recicla

El gran reto que tenemos como humanidad es reducir la cantidad de desechos que van a parar a los sanitarios o, lastimosamente, a los océanos y otros hábitats, ¿cómo lo logramos? ¡simple!, reduce la compra de ropa, de aparatos electrónicos innecesarios y de objetos de un solo uso, como las botellas plásticas.

Ahora, reutiliza, si vas a comprar una botella plástica, guárdala y sigue usándola para seguir llevando tu líquido. Si no la vas a usar más, una buena idea, es llenarla con envolturas de plástico o aluminio, por ejemplo, los empaques de mecato. Así, le darás una nueva vida a lo que pensabas que eran simples residuos, pues estas botellas las podrás entregar a empresas que las usan en las construcciones como aislante acústico, térmico e incluso, antisísmico.

Si definitivamente debes desechar la botella, es momento de contribuir a su reciclaje, depositándola en la caneca indicada. En el siguiente paso te explicamos cuál es.

3. Aprende a entender los colores de las canecas

No te preocupes, no tendrás mucho que memorizar, solo son tres colores:

*Verde: aquí van los residuos orgánicos aprovechables como los restos de comida y los desechos agrícolas.
*Blanco: aquí debes depositar los residuos aprovechables como plástico, botellas, latas, vidrio, metales, papel y cartón.
*Negro: por último están los residuos no aprovechables como el papel metalizado, papel higiénico, servilletas, papeles y cartones contaminados con comida.

4. Recicla correctamente el papel

Ya sabemos que en la caneca blanca va el papel y para reciclarlo como se debe, es muy importante quitar los ganchos metálicos o clips, además, no debe estar sucio, con grasa, alimentos o cualquier otra sustancia que lo contamine, es decir, el papel higiénico y las servilletas deben de ir en la caneca negra.

Evita que esté arrugado y dale mucha importancia a este tipo de reciclaje, ya que puedes contribuir de manera significativa a reducir la tala de árboles, ¿sabías que para producir una tonelada de papel es necesario cortar 14 árboles?

5. Separa los residuos orgánicos de los residuos no aprovechables

Uno de los retos al momento de clasificar, es diferenciar los residuos orgánicos o biodegradables, es decir los que se descomponen naturalmente y por tanto se pueden reciclar en la caneca verde, de los demás residuos no aprovechables que no se pueden reciclar y van en la caneca negra.

Los residuos orgánicos son por ejemplo los restos de comida, las hortalizas, las frutas y sus cáscaras, la carne, los huevos, las plantas, las hojas secas, etc. Su descomposición natural se da a causa del trabajo de los microorganismos u organismos vivientes de los que están compuestos, encargados de transformarlos en otro tipo de materia, la orgánica. Toda esta categoría se debe separar y depositar en la caneca verde.

En cambio, los residuos no aprovechables son por ejemplo las servilletas, el cartón que está muy contaminado, papel sucio o engrasado, el paquete de papitas fritas y empaques de mecato en general, papel higiénico, pañitos húmedos y pañales, envases no retornables, icopor, colillas de cigarrillo, papel aluminio o carbón, entre otros que no se pueden recuperar. Todos estos residuos deben ir en la caneca negra.

Ahora ya sabes que si te comes una hamburguesa y dejas un poco, los restos de comida van en el recipiente verde y, el cartón y las servilletas deben ir en el negro.

6. ¿Qué hacer con los aparatos electrónicos como los celulares?

Con el tiempo, los sistemas operativos de los celulares se vuelven obsoletos y el repuesto de sus pantallas o baterías son realmente costosos, siendo mucho más rentable comprar un smartphone nuevo. Ante esta situación que nos lleva a cambiar de celular con bastante frecuencia, es necesario contribuir desechándolos de manera correcta.

Para lograrlo te recomendamos llevarlos a los centros de reciclaje de las compañías que los producen, ya que sus fabricantes suelen tener como filosofía el reaprovechamiento del plástico y otros metales.

Por otra parte, recuerda que las baterías son un residuo peligroso que no debe estar con los demás elementos del hogar y que, por ejemplo, en centros comerciales o supermercados, existen puntos de recolección para su adecuada disposición.

Y ya que conoces estas seis acciones que ayudan al manejo de residuos y sus respectivos beneficios para ti y el planeta, te invitamos a actuar desde tu hogar, ¡que el cambio empiece desde la cotidianidad!

Contamos contigo para contribuir a un mundo mejor.

Dejar una respuesta

This site is registered on wpml.org as a development site.