Son muchas las personas que cada día se suman a las iniciativas para llevar un estilo de vida ecológico: mercan con bolsas reutilizables, procuran ahorrar agua, apagan las luces, usan energías alternativas como paneles solares caseros, entre otras acciones. Sin embargo, existen pequeños vampiros contaminantes que de manera “inocente”, están en nuestro día a día, sin que los notemos. A continuación te traemos cuatro acciones con las que posiblemente contaminas y de las que tal vez no eras consciente:

Tirar un chicle al suelo

¿Sabías que un chicle puede estar pegado en el suelo hasta por 5 años? Durante este tiempo, el chicle se vuelve un material duro y se resquebraja hasta volverse polvo y contaminar el ambiente e incluso es considerado peligroso para la salud de la población, en vista de que puede albergar hasta 10 mil bacterias y hongos recogidos del medio ambiente en que se encuentran. Estos están compuestos 80% de plástico, el resto, es una mezcla de gomas de resinas naturales, sintéticas, azúcar, aromatizantes y colorantes artificiales. Además, debemos recordar que representan trampas mortales para pájaros y otros animales. 

Dejar que se te escape un globo

Cuando permitimos que un globo se pierda en el horizonte, debemos tener en cuenta que no precisamente llegan hasta el espacio, como creíamos cuando éramos más pequeños. Su vuelo se extiende a una altura promedio de 3 a 4 km y se desinflan o explotan para terminar en el suelo, muy lejos del punto en el que iniciaron su viaje, algunos pueden alcanzar hasta 1000 km de distancia. Estos aparentemente “inofensivos” globos contaminan lugares remotos y limpios, llegando a matar animales que confunden estos coloridos pedazos de látex con comida. 

Toallitas húmedas en el inodoro

Mientras el papel higiénico se desintegra con facilidad en su recorrido por las redes de acueducto, el material de las toallitas húmedas se conserva casi intacto, provocando posibles retenciones en las tuberías, además de contaminar el agua con los productos químicos que conservan su humedad. Si las utilizas, procura que vayan siempre a la basura. 

Arrojar pilas a la basura

A pesar de que son muchas las campañas que circulan para que evitemos tirar pilas a la basura, se sigue presentando este fenómeno, tal vez por facilidad o simplemente por descuido. No sobra recordar que una pila común puede contaminar hasta 3.000 litros de agua, se trata de un veneno silencioso que tarda en degradarse entre 500 y 1.000 años. El metilmercurio es el componente derivado que se origina de las pilas usadas, el cual contamina gravemente la biósfera marina. Recuerda que si estas en Medellín, puedes  depositar las pilas de tu hogar en los Puntos Naranja Móvil de Emvarias, empresa del Grupo EPM, para que reciban un trato adecuado. 

Usar productos cosméticos con microesferas

Algunas cremas dentales, lociones, detergentes y cremas exfoliantes incluyen microesferas de plástico en sus componentes, para tener un mejor efecto, reemplazando algunos materiales de origen natural. Pon atención a los ingredientes de tus productos de belleza antes de comprarlos. Los microplásticos terminan contaminando los hábitats marinos y sus cadenas tróficas. 

Estas son solo algunas de las acciones que contaminan el medio ambiente de manera silenciosa. ¿Estás listo para incluir en tu ruina crear nuevos hábitos para el cuidado del planeta?

 

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