¿Cómo surgió todo lo que nos rodea?

En algún momento las ideas se convirtieron en proyectos y emprendimientos que crecieron y se expandieron hasta transformar nuestra vida cotidiana de alguna manera. Emprender es algo propio del ser humano, está inmerso en su progreso en todo ámbito, y lograr que una idea se convierta en un emprendimiento depende de una serie de elementos como la definición de los objetivos, el tener un modelo de negocio claro y un componente diferenciador que lo haga competitivo en el sector en donde se encuentra.

Existen muchos tipos de emprendimiento según el tamaño, la innovación o el tipo de líder, descubre cuál de estos tipos de emprendedor eres en nuestro artículo pasado, seguro te vas a identificar con uno.

Todos tienen el objetivo de crear soluciones innovadoras y eficientes para la vida cotidiana del ser humano, y puntualmente en los emprendimientos sociales el desarrollo de no solo es un propósito sino un camino, entendamos de qué se trata antes de revelar cuál es su ingrediente secreto:

¿Qué es un emprendimiento social?

Es la fusión de una idea desinteresada e innovadora, que responda a un problema social y tenga una estrategia sostenible, independientemente si es de carácter público o privado. Su objetivo es mejorar la calidad de vida en cualquier parte del mundo y suelen materializarse en empresas o entidades sin fines de lucro enfocadas en campos como la educación, los derechos humanos, el medio ambiente o la salud.

Esto no quiere decir que un emprendimiento social, no pueda tener actividad comercial, pero su razón principal no es el enriquecimiento propio, si no la generación de recursos para apoyar el desarrollo social de la problemática en la que se haya enfocado; es decir, es sin ánimo de lucro pero no es con ánimo de pérdida, y por tanto debe ser tan rentable y administrado con el rigor de cualquier empresa.

¿Y cuál es el ingrediente principal?

Pues es algo más sencillo de lo que te imaginas, pero tan esencial que sin este la empresa se desmoronaría: no tener miedo y atreverse a soñar con salvar el mundo y construir un lugar mejor para todos. Cuando hay un propósito así, tan fuerte que te conecta con algo mayor, todas las dificultades que se viven al iniciar con un emprendimiento se minimizan. Y no se trata de pretender que no hay percances y hacer caso omiso de los problemas, porque te aseguramos que sí los habrá y se deberán solucionar con toda la seriedad del caso para superar cada uno, pero cuando la motivación es el foco las barreras solo hacen parte del camino y esto exige una mente muy fuerte y resiliencia para no dejar de ver nunca la meta mayor.

Y realmente hay un segundo ingrediente que puede ser tan importante o más que el anterior: no quedarse soñando y atreverse a actuar, y para que tu emprendimiento social sea exitoso y rentable, y no pierdas en él más de lo que le retribuyes a la sociedad, te regalamos estos 5 puntos a tener en cuenta.

 

1. No deja de ser una empresa. Es igual tener un banco o un emprendimiento social, la diferencia está en dónde y cómo se re-invierten las ganancias, pero no hay que prescindir nada de su administración. Un control contable estricto es fundamental; al igual que un excelente plan de marketing, acá sí que es importante realizar acciones de este tipo para convencer a aportantes y lograr una estabilidad económica, a veces la publicidad o el relacionamiento se ven necesarios al final de la cadena, pero en un emprendimiento social la creatividad y las personas son justo una de las bases del negocio y por eso deben trabajarse permanentemente.

2. Al ser una empresa social, debe ofrecer excelentes beneficios a las causas para las que se trabaja, si se le da en el clavo a la necesidad del mercado objetivo, es mucho más probable tener éxito como empresa y generar soluciones más eficientes; por eso hay que hacer estudios, analizar, escuchar a la gente, el sueño de cambiar el mundo requiere ser abierto y trabajar por los otros de verdad verdad.

3. Para que el emprendimiento sea autosostenible debe ofrecer un bien o servicio por el que las personas estén dispuestas a pagar, pero dando la claridad sobre la forma en que le están aportando al proyecto. En este punto la coherencia es la alerta que se quiere plantear; posiblemente ya a esta altura del artículo tengas claro la autosostenibilidad, pero la forma de generar ingresos debe corresponderse estrechamente con el propósito de la empresa, para que tenga un sentido en sí mismo y facilite la vinculación de muchos clientes

4. No se puede depender de las donaciones, precisamente para que el punto anterior se cumpla y sea autosostenible.

5. Atraer / retener el talento siempre ha exigido el talento de los líderes de una organización, y en un emprendimiento sostenible es un factor clave del éxito. Tener un grupo de empleados motivados puede hacer la diferencia entre el éxito y el fracaso, siempre hay que tener un equipo que vibre con el propósito de la empresa y buscar cómo retribuirlo de la mejor manera.

 

El mundo está construido por ideas bien ejecutadas, solo se necesita una motivación para generar un gran cambio y de allí nacerán las ideas más genuinas. ¿Cuál es tu motivación? El mundo está esperando por ti.

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